ejercicios para personas mayores
El ejercicio y la actividad física benefician a casi todas las personas, incluidos los adultos mayores. Hay cuatro tipos principales y cada uno es diferente. Practicar todos ellos le entregará más beneficios.
Las actividades de resistencia, o aeróbicas, aumentan la respiración y la frecuencia cardíaca. Algunos ejemplos son las caminatas o correr, bailar, nadar y andar en bicicleta
Los ejercicios de fuerza fortalecen los músculos. Levantar pesas o usar bandas elásticas puede fortalecerle
Los ejercicios de equilibrio ayudan a prevenir caídas
Los ejercicios de flexibilidad estiran los músculos y pueden ayudar a que su cuerpo permanezca relajado
Los adultos mayores de 60 años deben aumentar el ejercicio físico para disfrutar de una vejez activa, saludable y feliz.
El sedentarismo contribuye rápidamente al deterioro de la salud y es un asesino silencioso, ya que está considerado una de las primeras causas de muerte prematura. Por este motivo, es muy importante que los adultos mayores se mantengan activos a pesar de sus limitaciones.
Mantener una rutina de actividad física en la tercera edad es muy favorable para la calidad de vida, humor, autoestima, salud y bienestar del adulto mayor. Esto debe combinarse con una dieta equilibrada y eliminando malos hábitos como el tabaco o el alcohol.
La actividad física ayuda a disminuir el colesterol y la presión arterial que son factores riesgo para enfermedades cardiovascular,
Además, podremos olvidarnos de la obesidad, el sobrepeso y sus consecuencias en la tercera edad, ya que la actividad física nos ayudara a controlar el porcentaje de grasa corporal y a aumentar la masa muscular magra.
Por último, el ejercicio físico también ayuda a mejorar la flexibilidad, el equilibrio y la fuerza al tiempo que reduce el riesgo de caídas habituales en la tercera edad.
Cada persona es diferente y el ejercicio que las personas mayores pueden practicar depende directamente de su estado físico.
Algunas condiciones específicas limitan la intensidad y la duración del ejercicio, pero no la actividad en sí. Es decir, sin importar si la movilidad de las personas a cuidar es limitada o no, es importante que realicen ejercicios de acuerdo a sus capacidades.
Muchas personas tienen la falsa creencia que para hacer ejercicios es necesario estar completamente sano. Esta idea es completamente errónea. De hecho, la actividad física es clave para mejorar la calidad de vida de los adultos mayores, tanto en el aspecto físico como mental.
Ciertamente una persona de edad avanzada no puede realizar el mismo tipo de ejercicio que realiza una persona de 25 años. Sin embargo, eso no significa que no pueda hacer otros. Los cuidadores se ocuparán de fomentar las actividades más adecuadas para cada paciente.
Existen cuatro tipos básicos de ejercicios y todos pueden ser practicados por personas mayores siempre y cuando sea una actividad controlada y llevada a cabo según la medida de las posibilidades de cada mayor.
Buen trabajo
ResponderBorrarGracias por la información
ResponderBorrarMuy excelente trabajo
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